ME DIRIJO A VOSOTROS
Y vuestra vida será una bendecida, pues para resucitar de entre los muertos significa haber vencido a quien una vez causó vuestra miseria, quien os hundió al abismo. Resucitar de entre los muertos significa haber ascendido de las profundidades a las alturas, poder disfrutar de la luz y la vida, y haber escapado eternamente de las tinieblas. Y la vida es una actividad incesante. Recibiréis fuerza y podréis crear y obrar, disfrutaréis de la vida, pues vuestra actividad os bendecirá; podréis crear como Yo y todo lo que deseáis se cumplirá.
Mientras vosotros aún quedáis atados en la forma, ya sea como ser humano o también todavía en las obras de la creación, permanecéis en un estado de muerte, aunque como ser humano este estado se ha aflojado un poco … aunque como ser humanos ya poseéis la fuerza, la que solo necesitáis usar correctamente para alcanzar la vida eterna. Pero primero Yo tuve que compraros esta vida eterna con Mi sangre … Primero tuve que morir en la cruz por vuestros pecados y entonces resucitar de entre los muertos al tercer día, porque Yo también tuve que superar la muerte y a quien la trajo al mundo. Y solo entonces vosotros también podríais llegar a la vida que jamás volveréis a perder …
Por lo tanto, ningún ser tampoco se perderá eternamente, pues la obra de Redención se ha realizado para todos los seres humanos, y para todos los seres humanos está vigente también el milagro de Mi resurrección, Yo he superado la muerte para todos los seres humanos alcancen la vida que aún están muertos en espíritu. Con Mi resurrección he mostrado a los seres humanos, que ya no se necesita temer la muerte, que no existe la muerte, entendida como la disolución total del “Yo” … Todo ser humano volverá a la vida algún día, y solo de él depende si se espiritualiza durante su vida terrenal, como lo han hecho Mi alma y Mi cuerpo a través de un estilo de vida en el amor.
Porque el amor es la verdadera vida, el amor es la fuerza que inspira a una actividad incesante, y todo ser humano que quiere pasar del estado de muerte a la vida debe practicar el amor. Entonces tampoco habrá muerte para él, solo abandonará su caparazón exterior, surgirá de la tumba que significaba la materia terrenal, su cuerpo carnal para él, y entrará en la vida eterna como espíritu libre que puede habitar en cualquier lugar, que siempre puede estar activo y ya no está atado al espacio ni al tiempo, y por lo tanto, inefablemente bendecido …
Amén